
Este fin de semana me invitaron a seguir la contrareloj individual de la Vuelta a Asturias con el equipo Movistar. El plan era acercarme a ver a los corredores, verlos calentar, charlar un poco con los que por ahí se movían, y seguirlos desde el coche. Bueno, no estaba mal para un pardillo como yo, que no tiene ni idea del mundo de la bici. Continuar leyendo









































