Era tan solo un anuncio de hace un tiempo, pero hay que reconocer que el conjunto molaba mucho. El coche, que es lo que se vendía, es un Saab Combi del año 1960.
Una rara avis, eso es evidente, porque los familiares de dos puertas siempre lo son, pero encima con ese «look» que caracteriza a todos los Saab.
Sorpresa!!! asientos en el maletero!!!



