
Conocí a Pedro hace años. De aquella se dedicaba al kárate y era muy bueno; vamos, te metía un cuarto de patada y te saltaban los dientes. Se metió a socorrista y empezó a dejarse caer por la playa cada vez más. El surfing le empezó a gustar hasta convertirse en adicción. Es de esos que hasta tiene un tipo de sesión acuñada: cuando os digan que hay un Pedro-baño, poneros en lo peor porque las condiciones seguro que son dantescas. No como esta sesión del sabado, pequeña pero divertida.
Las fotos, de Félix . Gracias!!!






Ese ENFERMOOOOOOOOOOOO!!!!!
Aqui al pie del cañon como tiene que ser, un saludo.
Pedrete…tú sales para la derecha de cara y yo tiro para la izquierda de espaldas. No te vuelvo a salta una derecha nunca más, tiene consecuencias peligrosas.
Un gran abrazo,
Fran
Guapas fotos de Félix.
Ese Pedro, ese Pedro, eh, eh!! 😉
Un saludo,
Félix
La verdad es que prestome!!…pero lo de sacar los dientes!…nunca paso!!, un abrazo para todos y que vengan buenas olas , por favor!!….
Guapas fotos Felix, tas sacando partido al cañon nuevo.ºº
Hostia, hostia, y apoyando la espalda en la pared en la primera foto, quéeee nivel. A la vejez viruelas chaval.
Lejos quedaron aquellos tiempos de la Manga del Mar Menor.