
Jordi es uno de esos tipos a los que he conocido Festival tras Festival. No se cuando fue la primera vez que vino, pero volvió una y otra vez, y al cabo de años, pues me acabó «sonando su cara». Hace unas fotos bien chulas, y este año de hecho las vendía en plena vorágine festivalera.
Pero no contento con cuatro dias al año, el hombre ha vuelto a pasar por estos lares; hace pocas semanas me lo encontré en San Juan, pero las derechas eran tan jugosas que no paramos a hablar demasiado, espero que me perdone…
Foto: con cara de llevarlas, junto a Jordi, en Festival 2008, gracias a Iago