Pastor

Pastorín es un fenómeno, sin duda. Es un perro de pueblo, pero de pueblo pueblo vaya; de cuadras, pitas y rucas. Su dueña era una señora mayor que murió hace unos meses, asi que mi amiga Elena lo acogió: ni que decir tiene que no se separa de Elena jamás, la sigue al fin del mundo.
Le gusta que le acaricien y le den mimos, te mira con una cara de pena que es dificil de resistir. Aunque también tiene su carácter, y lo saca cuando es necesario; no se corta un pelo y si hay pelea allá se va de cabeza. En fin, un crack!!

3 comentarios

  1. como la mayoria de perros sin duda unos craks si señor,fijo que hecha de menos a su anterior dueña los peros son fieles no como nosotros las personas..un saludo..

  2. Como diria mi tio, un Citroen, pero de esos perrinos fieles hasta el final. Tiene cara de pillo. Me hacía yo con uno si me dejaran en casa….

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