Empezamos el año con el trabajo de Travis Robertson, un director con una serie de capítulos para Jack Daniels que me parecen preciosos. En ellos refleja la labor de aquellos que aún exploran el lado más clásico del trabajo manual, que si bien no es el más rápido ni el menos costoso, si que es definitivamente el más bonito y visual. Muy americano, vale, pero estoy seguro que os va a gustar.